Jueves, 18 Julio 2019

Publicidad Levantina de Seguridad

El lastre de Soraya en su carrera hacia el liderazgo del PP se llama Banco de Santander

PUBLICADO EL Domingo, 08 Julio 2018 09:55 Escrito por

La carrera de Soraya Sáenz Santamaría por hacerse con el liderazgo del Partido Popular puede encontrarse, a lo largo de la próxima semana, con el mayor y más inesperado de los reveses que podría costarle incluso su renuncia oficial a la presidencia del PP antes de las votaciones o, como mínimo, un escándalo de tal magnitud que pondría en bandeja la presidencia de la formación de la calle Génova al candidato Pablo Casado.

 

Y es que la tumba de la exvicepresidenta del Gobierno puede ser, precisamente, lo que ha sido una de sus mayores marionetas: el Banco de Santander.

 

La todopoderosa María González Pico, amiga personal y jefa del gabinete de la vicepresidenta del gobierno ha sido el último fichaje del Banco de Santander, el último de una saga de importantes colocaciones de personas de su más estrecha confianza para asegurarse su vínculo con la presidenta de la entidad financiera, Ana patricia Botín, acusada (junto a su madre, Paloma O´Shea) de ser la inductora del asesinato de su padre según la querella presentada ante el juez Santiago Pedraz de la audiencia Nacional.

 

Y es que hace tan sólo dos meses, cuando Soraya Sáenz Santamaría entregaba el Premio Influentials 2018 a la Mejor Empresa del Año –como no- al Banco de Santander, no podía ni imaginar el poco tiempo que le quedaba de ostentar el mayor poder que jamás ha tenido un vicepresidente del gobierno en España, ni siquiera en tiempos de Alfonso Guerra.

 

Además de ser muy importante la puerta giratoria de personas clave de la exvicepresidenta del gobierno de España que “casualmente” han ido a parar a posiciones de la máxima confianza en el diseño ejecutivo del Banco de Santander, no podemos perder de vista que Soraya Sáenz de Santamaría ha sido acusada por nuestro periódico asociado, La Tribuna de Cartagena, de haber tenido conocimiento del posible asesinato de Emilio Botín y no haberlo comunicado inmediatamente a la autoridad judicial, lo que quién sabe, tal y como se están poniendo las cosas judicialmente para los altos cargos del PP, si podría sentarle en un banquillo como acusada de prevaricación, obstrucción a la justicia e incluso encubrimiento de un posible asesinato.

 

Pero vayamos, primero, con la nómina de fieles colaboradores de Soraya Sáenz Santamaría que, siguiendo sus instrucciones, la han sustituido de jefa por Ana Patricia Botín.

 

Primero fue Jaime Pérez Renovales, que no sólo era el subsecretario de la vicepresidencia del Gobierno sino que, como todos los directos colaboradores de Soraya, mantenía una importante relación de amistad, especialmente con su marido.  La jugada de volver a colocar a Pérez Renovales en el Santander fue fundamental para hacerse con el control de las decisiones de la entidad financiera en un momento muy complicado y pese a la aparente legalidad de esta puerta giratoria, la inmoralidad fue de extraordinario calado: Pérez Renovales es nombrado secretario del consejo de administración del Banco de Santander.

 

Una designación fundamental para la operación de salvamento del Grupo Prisa que –siguiendo las órdenes de Soraya- cumplió a la perfección: una grupo empresarial en la más absoluta quiebra (además, históricamente ligado al PSOE), salvado por Soraya Saénz Santamaría gracias al trabajo sucio realizado por Jaime Pérez renovales, un complicadísimo trabajo sucio que requirió del cese de la presidencia de Juan Luis Cebrián (compañero de Soraya y de  Ana Patricia Botín en el Club Bilderberg).

 

Posteriormente la ex número 2 del CNI, Elena Sánchez, nada menos que la segunda persona al frente de los desastrosos servicios secretos españoles, políticamente mandados por Soraya Sáenz Santamaría, dejaba “la casa” para fichar como jefe de Seguridad del Grupo -tanto en Europa como en América- con una especialísima atención a los EEUU donde los problemas del Banco de Santander van en aumento, tras las investigaciones a las que está siendo sometido por el FBI y por la Reserva Federal norteamericana por posible blanqueo de capitales.

 

Es importante destacar el "presunto" acoso que el CNI ha venido prestando a este periodista desde que publiqué el conocimiento de Soraya Sáenz Santamaría del posible asesinato de Emilio Botín y su no comunicación a la autoridad judicial, un acoso que me ha costado tener que exiliarme de España. ¿Podría Elena Sánchez usar idénticos medios de acoso contra mí desde la jefatura de seguridad del Grupo del Banco de Santander? Lanzo la pregunta y ahía la dejo...

 

Nada menos que la que durante muchos años era el enlace español con la CIA, pasa a dirigir la seguridad del Banco de Santander, una número 2 de un CNI que acabó con la carrera judicial de la juez estrella del 11 M, Coro Cillán, por investigar el mayor pelotazo urbanístico de la historia de España, la compra de 2.000 sucursales del Banco de Santander por parte del hijo de Jordi Pujol, un asunto judicial tan turbio que implicaba al fallecido Emilio Botín, a Jordi Pujol y al rey Juan Carlos.

 

Y el último fichaje de la entidad presidida por Ana Patricia Botín, tras la pérdida del gobierno de los populares, ha sido el de María González Pico, la jefa de gabinete de Soraya a la que llamaba “presidenta” y la otra contestaba: “todavía no, María, todavía no”.

 

María Pico, periodista, es especialmente odiada en la profesión por la gente que se cargó en TVE para introducir a compañeros “de su cuerda” y fieles a la, entonces, vicepresidenta del gobierno. Pero no sólo en la televisión pública. María Pico quito y puso tertulianos en Antena 3 y Onda Cero como le vino en gana. Sólo 10 días después de quedarse sin trabajo, Ana Patricia Botín la fichaba para su equipo del Banco de Santander.

 

Así que la próxima semana podría ser movidita para Soraya Sáenz Santamaría y, quién sabe, podrían aparecer documentos muy comprometedores, hasta el punto de que podrían hacerle retirar su candidatura a presidir el Partido Popular o, en caso de no hacerlo, asumir el batacazo de votos de militantes del PP que, con toda seguridad, cambiarían sus preferencias.

 

Así que, lo que ha sido una herramienta en las manos de Soraya Sáenz Santamaría, el Banco de Santander, podría convertirse ahora en su mayor lastre en sus viejas y conocidas aspiraciones de liderar el Partido Popular.

Josele Sánchez

Director de La Tribuna de España.

Desperta Ferro: La palabra de Josele Sánchez

Redes Sociales

Comenta esta noticia