Miércoles, 26 Junio 2019

Publicidad Levantina de Seguridad

La manta que cubrió a "las niñas de Alcácer": Bermúdez de Castro y las manchas de esperma

PUBLICADO EL Jueves, 21 Marzo 2019 20:23 Escrito por EQUIPO DE INVESTIGACIÓN DE LTDE Y JUAN LANKAMP
Bermúdez de Castro, personaje muy protegido al que le gustan demasiado las niñas Bermúdez de Castro, personaje muy protegido al que le gustan demasiado las niñas

 

 

El pasado martes 19 de marzo, le dábamos un especial regalo por su onomástica al productor cinematográfico José Luis Bermúdez de Castro: le acusábamos de pederasta y de ser suyos los restos de esperma que aparecieron en la alfombra con la que envolvieron los cuerpos de Miriam, Toñy y Desirée, “las niñas de Alcácer”, después de asesinarlas.

Hoy les ofrecemos más información sobre este despreciable productor de cine y pederasta, a quien desde La Tribuna de España ya le habíamos acusado de ser uno de los 42 criminales pederastas de la mayor trama de secuestro, tortura, violación y hasta asesinato de niños: el “caso Bar España”.

 

Portada de La Tribuna de España

 

 

Bermúdez de Castro es un productor de cine, afincado en La Moraleja (Madrid) y muy vinculado al PSOE del primer gobierno de Felipe González para cuyos máximos dirigentes montaba orgías y grababa filmaciones de contenido pornográfico.

Siempre se le ha acusado de estar detrás de las fotos publicadas por Interviú del entonces director general de la Guardia Civil, Luis Roldán (no lo olvidemos, máximo responsable del Instituto Armado cuando desaparecieron “las niñas de Alcácer”), en las que aparecía junto a prostitutas en una orgía con cocaína.

José Luis Bermúdez de Castro se dedicaba -entre otras cosas- a doblar películas españolas para sus versiones en países extranjeros; pero además de sus ocupación “oficial” tenía otra mucho más rentable -y absolutamente oculta-: el montaje de orgías para altos dirigentes socialistas 8la mayoría de ellas con menores) y la grabación y distribución de películas denominadas “vídeos snuff” con los que obtenía mucho dinero, incluso, chantajeando a dirigentes políticos de primera línea del momento.

Pero es que, además, Bermúdez de Castro lo tiene todo: personaje relacionado con el mundo del sadomasoquismo, masón y muy adentrado en temas satánicos con los que llegó a estar patológicamente obsesionado: muchas de las personas con quienes mantenía una relación más directa han aparecido muertas en extrañas circunstancias por lo que parece que “ser amigo" del productor de cine no debió ser nada recomendable: la actriz Sandra Mozarowky (presunta amante del Rey Juan Carlos) que estando embarazada -dicen que del Rey Emérito conocido por ser, lo que en román paladino se dice un “picha brava”- tuvo la mala suerte de caerse desde un balcón.

Otra de sus amigas con fatal desenlace fue la actriz Inma de Santís, el músico batería del grupo Los Bravos (que también apareció muerto de un disparo en la cabeza tan solo unos días después de que lo hiciera su mujer –una muy muy muy amiga de Bermúdez de Castro-: Lotty Rey.

La actriz del destape Nadiuska fue ingresada en una clínica mental tras querer “tirar dela manta sobre el productor cinematográfico…

 

A Bermúdez de Castro siempre le han gustado las niñas pequeñas...

 

 

Bermúdez de Castro integraba el llamado “clan de la Moraleja” junto a otros dos personajes –uno de ellos, incluidos en la lista de 42 pederastas que participaron en el “caso Bar España”: el psiquiatra (y gobernador civil socialista de Alicante) Alfonso Calvé. El otro miembro del clan -no involucrado en esta segunda trama de pederastia- es Luis Solana, exdirector general de RTVE, ex presidente de Telefónica y hermano del que fuera ministro de Felipe González, Javier Solana.

Tal y como afirmábamos en nuestra anterior publicación, ha quedado sobradamente acreditado que el párroco de Alcácer entregó un vídeo snuff al padre de una de "las niñas de Alcácer" (Miriam), Fernando García y al periodista y criminólogo Juan Ignacio Blanco.

La citada cinta de vídeo -supuestamente de las aberraciones sexuales cometidas con las niñas-, fueron entregadas al Ministerio del Interior, que nunca se pronunció al respecto.

 

Portada de La Tribuna de España

 

 

Pero lejos de arrojar luz sobre el crimen, el Juzgado de lo Penal 11 condenó por injurias y calumnias a Juan Ignacio Blanco y a Fernando García por considerar que habían manchado el honor de Bermúdez de Castro, Luis Solana y Alfonso Calvé.

Según ha podido saber La Tribuna de España de una fuente que obviamente no vamos a desvelar -pero que se trata de uno de los más directos colaboradores del ministro del Interior en el año 1.992-, cuando aparecieron si vida los cuerpos de Miriam, Toñy y Desirée, José Luis Corcuera, ministro de Interior, presionó al Director General de la Guardia Civil, Luis Roldán, para que se resolviera de manera inmediata el caso "del modo que fuera". Y sus subordinados cumplieron sus órdenes, encontrando dos culpables “a los que cargarles las muertes”. Corcuera estaba recibiendo llamadas diarias del mismísimo presidente del gobierno, Felipe González, para "acabar de una vez con el asunto": el ministro de Interior tenía en la mesa de su despacho las primeras conclusiones de los investigadores de la Guardia Civil que señalaban -entre los principales sospechosos- a un tal Luis Solana, nada menos que el hermano de su compañero en la mesa del Consejo de Ministros, Javier Solana.

Los investigadores de la Guardia Civil no realizaron una investigación chapucera, tal y como se nos ha hecho creer durante años. Bien al contrario, su trabajo fue concienzudo pese a los numerosos fallos de la investigación judicial y de la autopsia realizada por los forenses del Estado. Tenían cercados a los que creía presuntos culpables de las torturas y violaciones reiteradas durante días en el interior de un chalé a cargo de depredadores sexuales de extraordinario relieve político y social.

El verdadero problema era ese: los nombres de los principales sospechosos.

Entre los principales personajes a quienes la Guardia Civil señalaba se encontraba Luis Solanahermano del ministro Javier Solana. Luis Solana Madariaga, también alto dirigente del PSOE, había sido presidente de Telefónica y director general de RTVE por decisión personal de Felipe González. Luis Solana es, también, destacado miembro de la masonería española y uno de los arquitectos en la sombra de la Constitución del 78.

Otro de los altos dirigentes socialistas a quien la investigación de la Guardia Civil señalaba como principal sospechoso era el –en aquella misma época en que ocurrió el crimen- Gobernador Civil de la provincia de Alicante (al igual que Alcácer, en el Reino de Valencia), Alfonso Calvé, psiquiatra de profesión. Habrá que recordar que los gobernadores civiles dependían directamente –en aquella época- del Secretario de Estado para la Seguridad, cargo de estrecha confianza del ministro de Interior. Calvé había sido -con anterioridad- subdirector del Gabinete de la Dirección General de la Policía ¡quédense con este dato!

Y el tercer socialista en el punto de mira de los investigadores de La Benemérita era el productor cinematográfico José Luis Bermúdez de Castro. Este personaje se dedicaba a organizar orgías heterosexuales y homosexuales para altos dirigentes socialistas y a proveerlos de cocaína a la que tan aficionados eran al inicio de los años 80 muchos de los altos dirigentes del PSOE, y acostumbraba a grabarlas para después chantajear a las mismos. Se le acusa de ser el verdadero responsable de las imágenes del entonces director general de la Guardia Civil, Luis Roldán, en una orgía con prostitutas y cocaína, publicadas en su momento por la revista Interviú.

También hubo un cuarto sospechoso (este no de militancia socialista) era Francisco Laína García quien llegó a ser máxima autoridad política de España mientras el gobierno y el parlamento permaneció secuestrado durante el intento de Golpe de Estado del 23F. Francisco Laína había llegado a ser el máximo responsable de la Seguridad del Estado en el último gobierno de Adolfo Suárez con la UCD. Preo el currículum de Laína tiene "tela para cortar": probablemente sea uno de los políticos encargados de resolver más temas sucios del Régimen del 78, desde la desarticulación (con atentados contra los supestos terroristas incluídos) del MPAIAC, un movimiento independentista canario en los albores de la Transición hasta el incendio (jamás aclarado) del Hotel Corona de Aragón en Zaragoza. El 22 de febrero de 2.011, el presidente Rodríguez Zapatero le impuso la Medalla al Mérito Constitucional.

En breve seguiremos con nuestras informaciones.

 

 

 

 

 

 

 

Medios

Crimen Niñas de Alcácer: Corcuera evitó que se investigara a los verdaderos culpables

Comenta esta noticia