Martes, 21 Mayo 2019

Nuevo poemario del periodista y escritor sevillano José Carlos Valverde

PUBLICADO EL Martes, 02 Abril 2019 09:37 Escrito por Tito Beorlegui
Nuevo libro del periodista José Carlos Valverde Nuevo libro del periodista José Carlos Valverde

 

José Carlos Valverde es un tipo excepcional. Un buen periodista (que también los hay -y muchos- en "la prensa del sistema", cosa diferente es de qué libertad de trabajo disfrutan), columnista de La Tribuna de España y escritor fecundo.

Nuestro compañero presentará el próximo sábado 6 de abril, en la madrileña localidad de Fuenlabrada, su último trabajo literario: "Nostalgia: 22 poemas de abril", un poemario en prosa poética que ha cosechado grandes éxitos desde su nacimiento el pasado mes de septiembre. La Tribuna de España ha querido estar con él en los días previos a su presentación. Aquí te lo contamos.

 

-¿Quién es José Carlos Valverde?

 

Soy un tipo sencillo, un chico de barrio que adora a su familia y amigos. Una persona con sueños y miedos, como cualquier otra. Me apasionan la literatura y la filosofía, y por eso dedico mi día a día a ello. Es un mundo difícil pero increíblemente bello. Siendo padre y trabajador -no llegué a tiempo al reparto de la genialidad-, hay que trabajar y trabajar. A los mediocres no nos queda otra. Pero no me pesa, ni siquiera cuando tengo que restarle horas al sueño. Soy de esas personas que se van a morir estudiando.

 

-¿Cuáles fueron tus inicios literarios?

 

No mentiría al describir mi encuentro literario como un accidente. Porque es absolutamente cierto.

Fui una rara avis, -o lo soy más bien-, en casa nadie leía. Nadie me incitó a hacerlo. Tampoco lo vi. Mi familia trabajaba en el campo y el tema literario surgió por curiosidad y accidente. Había varios libros de adorno en las estanterías, de esas colecciones manidas y que se repiten anualmente, y me interesé por ellos.  Comencé leyendo los clásicos infantiles y poco a poco fui conociendo el amplio universo de la literatura gracias a profesores y compañeros de afición. Intercambiábamos títulos y opiniones. A día de hoy lo seguimos haciendo en reuniones y eventos, es la única forma de crecer. Para escribir hay que leer, leer mucho. Es la base de la creación.  Al final encuentras tu sitio y encauzas tu formación por ese camino. Mi día a día es inimaginable sin los libros.

A pesar de no tener un referente en casa, mi familia se ha volcado conmigo. Su apoyo fue, y lo sigue siendo, incondicional. No sería quien soy sin su aliento. Ellos son la mayor de mis suertes.

 

-Tu actividad como columnista no pasa desapercibida. Tus opiniones siempre levantan ampollas entre los oyentes y lectores. Tu evolución crece por días. ¿Qué quieres conseguir con tus columnas? ¿Cómo te ves en unos años?

 

Intento que el oyente, o el lector, reflexionen. Que conozca otros puntos de vista. Soy un defensor radical de la libertad de expresión, y me fastidia ver que en estos momentos es igual de peligroso saltar en paracaídas sin preparación que dar una opinión sobre algún tema social o político. Es incongruente que nuestros padres y abuelos hayan peleado tanto por la libertad de expresión y que ahora, de repente, nos moleste. Me cuesta entenderlo.

Hemos viajado al pasado cultural y socialmente hablando. He vivido en mis carnes la censura, o poscensura, como diría el escritor Juan Soto Ivars; linchamientos, escarnios… Ese movimiento horizontal es muy desagradable. Quiere, y necesita, vetarte. Esta es la enfermedad social del siglo XXI, y convive entre nosotros. Es una corriente silenciosa, pero está ahí. Solo hay que detenerse y mirar. Existe mucho miedo a exponer una opinión. Hay verdadero pavor, y es que puedes ser señalado y apartado por pensar diferente.

Esta es una de mis líneas rojas, no lo tolero. He escrito muchísimo al respecto. Me da rabia, la gente está siendo engañada, porque hay muchos tipos de reprensiones. No importa tu ideología. La izquierda tiene mecanismos de censura con la misma eficacia que la derecha. Es escalofriante.

 

¿Qué piensas del periodismo actual?

 

En el año 2016, según el CIS, el periodismo era una de las profesiones que mayor desconfianza generaba en los españoles. Eso lo dice todo.

Creo que se han cruzado todos los límites éticos. Hoy en día se confunde la línea editorial con la avanzadilla ideológica a toda costa.

La manipulación es tremenda. Es gracioso, porque ves a los sectores partidistas llorando porque el de enfrente no lo cuenta todo. Hace escasos días, en la red, se debatía sobre un asunto de interés nacional. Pude observar cómo los defensores de Inda señalaban a Escolar y viceversa. La verdad para ellos, los lectores, es todo lo que suena bien en sus oídos. Incluso aunque sepan que pueden estar siendo engañados…

No digo que estos señores sean malos periodistas –ahí no entro-, pero proyectan una parte de la información según su ideología. Omitir es una forma sucia y cobarde de mentir. Malos tiempos para el periodismo valiente…

 

-Llegas a Madrid con Nostalgia, tu tercer trabajo literario. Después de la puesta a punto (el libro salió a la venta en septiembre del pasado año) ¿qué tal han sido las críticas? ¿Cómo está siendo este viaje?

 

Está siendo una locura. No he parado desde septiembre del pasado año. Eso es positivo, desde luego. Estoy algo cansado, pero feliz. Queda el tirón final, el más importante. Ferias del libro, eventos literarios, charlas, ponencias sobre poesía. Madrid, Valencia, Galicia, y el Ateneu de Barcelona en junio.  

Las críticas están siendo maravillosas, no lo esperaba. Este es mi primer poemario, no sé si será el único, porque me considero un prosista radical, pero estoy disfrutando cada momento. Solo puedo dar las gracias.  

 

-¿Qué es lo que hace que te inclines por la literatura? ¿Con qué parte de la misma te quedarías? ¿Ficción o no ficción?

 

Crear es algo maravilloso. Me hace feliz. Pero no tengo claro hacia dónde encauzar mi carrera. Es una lucha constante. Imagino que a todo el que coquetea con la escritura le sucede. Soy una persona impulsiva que necesita decir lo que piensa. Detesto los corsés ideológicos, las imposiciones. Me incomoda demasiado el momento actual.

Te diría que me decanto por la opinión pero creo que, en el fondo, me estaría traicionando. Trabajar la ficción en base a una crítica social me apasiona. Es cierto que no puedes crear un proyecto literario cada día, por eso las columnas son una forma de auxilio, una vía para sacar la cabeza al exterior y gritarle a la sociedad, al mundo. Vivimos un momento difícil. Extremadamente complicado y peligroso. La gente está muy aferrada a discursos firmes, creados en base al odio de un líder. Esto sucede en una democracia. Es lamentable. Un sistema político de convivencia donde deliberar por ti mismo supone una actividad de riesgo. No hay votantes, ahora son fans. Deberíamos reflexionar sobre esto.

 

-¿Qué evolución ha tenido José Carlos Valverde? ¿Qué recorrido has experimentado desde tu primer trabajo y este último?

 

Siempre me he interesado por el ser humano. En ese sentido mi trabajo ha tenido una línea firme, casi inamovible. La filosofía es el eje vertebral de cada uno de mis proyectos, si bien es cierto que he ido bailando en cuanto a géneros se refiere. Desde el relato  a la poesía.

Estoy muy identificado, y concienciado, con los temas sociales y políticos del mundo. Mis futuros proyectos estarán muy marcados por el momento actual. Soy un individuo de mi tiempo.

 

-¿Cuáles han sido tus referentes a la hora de escribir Nostalgia? ¿De dónde te llega la inspiración? ¿Por qué Nostalgia?

 

Marta Agudo es la culpable de mi osadía a la hora de escribir prosa poética. Estaré agradecido infinitamente. Tuve la suerte de ser su alumno en la X promoción de Hotel Kafka. Me enseñó otra visión, otra forma de concebir la poesía… Fue una especie de explosión. Hubo un antes y un después, sin duda.

Puedo decir que me bautizó en la prosa poética de Baudelaire. Un genio, el más grande. Mi referente literario para la creación de este proyecto.

 

 

 

-¿Cuál va a ser el recorrido de tu libro en el futuro? ¿Dónde vas a ir porque nos consta que hay presentaciones y citas literarias importantes?

 

Pues la más inmediata será el próximo sábado, 6 de abril, a las 12:00 de la mañana en Librería Bravo, Fuenlabrada (Madrid). Un espacio mágico para la literatura que tengo muchas ganas de visitar. Seguidamente estaré en la Feria del Libro de Málaga, a finales de este mes, y el 13 de junio estaré en el Ateneu de Barcelona junto a Sonia Rico. Además están por cerrar presentaciones y ponencias en Valencia y Galicia. Todo ello compaginado con algunos coloquios sobre poesía en diferentes puntos del territorio nacional.   

 

-¿Qué espera de José Carlos Valverde en un futuro? ¿Qué proyectos tienes?

 

Mi prioridad es descansar. Estar con la familia, amigos, y leer.  Leer y leer…

Necesito descansar y cargarme de energía. De literatura.

Una vez pasa el mes de junio dejaré aparcada la literatura y me centraré en la familia y en la columna de opinión.

Hay proyectos, pero están algo lejos… de momento.  

 

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