Viernes, 19 Julio 2019

 

Fueron reiteradas las intervenciones de pequeños accionistas denunciando el expolio que Ana Patricia Botín está realizando al Banco de Santander que puede estar pegando sus últimos coletazos.

Si ya les informábamos de la más polémica de las intervenciones, una vez más la del valiente abogado, pequeño accionista del Santander y colaborador de La Tribuna de España, Edurado Martín Duarte, hoy nos hacemos eco de la realizada por Santiago Álvarez Barón (cuyo vídeo de intervención también les adjuntamos)

 

Buenos días miembros del Consejo y presidenta.

 

Soy Santiago Álvarez Barón y represento 279 acciones

Banco Santander es un referente internacional,  magnífico.

Y por ello quisiera adelantar dos asuntos que desearía conteste hoy o la junta del año próximo,  pues soy consciente de la complejidad e implicación de los asuntos:

 

  1. blanqueo
  2. custodia documentos de bancos adquiridos



 

  • blanqueo:  

 

 

He adjuntado un artículo de Economía Digital y día 16 en el que se refiere a:

Así defraudan a Hacienda algunas multinacionales

 

Nota:una empresa liquidada no puede tener ninguna actividad económica y menos mantener bienes y cuentas bancarias.

 

Una empresa liquidada en el año 2010 mantuvo dos cuentas corrientes abiertas hasta hace poco tiempo en el Banco Santander.

 

A pesar de estar la empresa liquidada, se realizaban pagos a proveedores y transferencias de capital. Esta empresa liquidada , forma parte del grupo Carlyle, que hace unos días compró un porcentaje significativo de CEPSA.

 

Banco Santander no denunció la situación, tal como recomienda la Ley de Blanqueo,  pues parece ser que el Banco Santander no tenía conocimiento que dicha empresa estuviera liquidada.

 

¿A raíz de este caso (adjunto artículo de prensa https://diario16.com/asi-defraudan-a-hacienda-algunas-multinacionales/) el Banco Santander cruzará la información de sus clientes con la Agencia Tributaria o Registro Mercantil para evitar que más empresas supuestamente liquidadas sigan manteniendo actividad , e involucren al banco en asuntos de blanqueo ?.

 

 

 

  • Cuentas que se abrieron en el Banco Central hispanoamericano no disponen de los contratos de apertura.

 

 

La respuesta del banco ha sido:

“ Ha de tenerse en cuenta que durante este tiempo el banco ha sufrido varias fusiones y se han producido numerosas migraciones de sucursales de un local físico a otro.

A ello ha de añadirse el hecho de que durante las últimas décadas ha cambiado notoriamente la forma de documentar los contratos,  se ha pasado del papel físico a los soportes informáticos,  avanzando asimismo éstos últimos a lo largo de los años.

En consecuencia,  hay determinados datos antiguos,  como la fecha de apertura de una cuenta de valores activa desde hace más de 25 años,  de los que el banco ya no dispone”

 

Resumen:

  • ¿ Banco de Santander cruzar a los hechizos de sus clientes con la Agencia Tributaria o registro mercantil para localizar las empresas liquidadas con cuentas en el banco Santander?

 

  • ¿Eel Banco Santander como resuelve estas situaciones en el que no existe un contrato de apertura? ¿  hay más casos? ¿ el Banco Santander no escanea todos los documentos nuevos y antiguos?

 

Estamos aquí pues deseamos y apoyaremos al Banco Santander para que siga siendo un referente internacional y considero que estas “pitufadas” no beneficiarán a nuestro gran banco.

Muchas gracias



Publicado en España

 

 

El viernes 12-4-19 se celebró la junta del Santander y los accionistas críticos le amargaron el día a Ana Patricia Botín.

El final de Ana Patricia Botín es inminente: hacía mucho tiempo que una Junta General de Accionistas del Santander no concitaba tantas crítica y controversia: la acusada del asesinato de su propio padre no es que tenga el gallinero revuelto, sino que está contra las cuerdas.

No se esperaba esto la jefa del “clan Botín”, la trama más mafiosa de España y ahora no deja de preguntarse -junto a su equipo de fieles y torpes esbirros- ¿esto estaba preparado? ¿ha tenido que ver algo La Tribuna de España con este "boicot"?...

"Algunos esperábamos esta sorpresa" aunque sólo sea por cada uno de los días y de las noches que nos ha hecho pasar, desde que publicamos la trama del presunto asesinato del banquero a manos del amante de la presidente del Santander, el narcotraficante colombiano Jesús Samper Gaviria y del que están acusadas la viuda, Paloma O´Shea y la hija Ana Patricia Botín.

Este año los accionistas minoritarios críticos con la gestión de la presidente del Banco de Santander (los mismos que le hacen aparecer el 8 de marzo como símbolo de la “Mujer Trabajadora” pese a ser el máximo exponente de la “Mujer Explotadora”) han acaparado el turno de intervenciones, estropeándole una jornada que esperaba como las anteriores: un paseo en barca y una tomadura de pelo para todos los accionistas del que llegó a ser el banco español más importante y que ahora perece entre el apuntalamiento de un gobierno que no le deja caer y la protección  que todavía le presta un sistema judicial mafioso al que siempre ha tenido comprado y que comienza a abandonar a quien ya huele a cadáver(cadáver profesional propio y cadáver sin autopsia de su padre) . Los asesores de imagen de Ana Patricia Botín insisten en que sonría -en un intento de dulcificar su imagen hosca-, pero ayer las críticas constantes a su gestión no le permitieron esbozar ni una sonrisa.

 

Ni siquiera los habituales intervinientes invitados por el propio Banco de Santander, es decir, los palmeros que asisten a la junta, con todos los gastos pagados con cargo al banco) para alabar a Ana Patricia Botín consiguieron dulcificar la deplorable imagen de una entidad a punto del colapso y su riesgo reputacional. Ni la Asociación de la protección del Oso Pardo (el año pasado fue la Asociación protectora del Quebrantahuesos), ni Cáritas, ni otras ONG´s consiguieron acallar a los accionistas críticos. (Por cierto, que Cáritas se convierta en el felpudo de una evasora de capitales y de una blanqueadora de dinero procedente del narcotráfico -incluso a un católico como yo- invita a pensarse muy mucho lo de la X a la Iglesia en la casilla de la declaración de la renta).

A las críticas habituales de los defensores del medio ambiente, y a los contrarios a la financiación de las empresas armamentísticas, este año se han añadido los que han puesto en evidencia que Ana Patricia Botín y el Santander no luchan por la integración de las personas con discapacidad o que hace la vista gorda con las empresas que ocultan dinero en sus cuentas pese a estar aparentemente disueltas.

Y -igual que ocurrió el año pasado- la crítica más valiente y esperada era la del colaborador de La Tribuna de España, el pequeño accionista y abogado de la víctima de la codicia ilimitada de Ana Patricia Botín, Inversión Hogar, Eduardo Martín-Duarte, que solicitó la remoción de todo el Consejo de Administración y la acción social de responsabilidad, especialmente contra Ana Patricia Botín, Rodrigo Echenique e Ignacio Benjumea.

 

Eduardo Martín Duarte es un auténtico Robin Hood de la lucha contra la impunidad del “clan Botín” y de la mafia judicial que les protege desde hace décadas, una relación Botín-Sistema Judicial (en el que no falta ninguno de los actores que durante los últimos 40 años han sostenido este sistema de corrupción, partidos políticos, grandes empresas, fondos buitres y medios de comunicación felpudos del poder) que representa lo más putrefacto de un Régimen del 78 que, cada vez más, también toca a su fin.

En esta ocasión -acaso el más valiente de los abogados de España- recordó el fraude de 50 millones de euros que denunció en la Junta General del pasado año (¿recuerdan cuando magistralmente recordó a Ana patricia Botín el muerto que guarda dentro del armario…”), y dijo que ni la presidente, ni nadie del Consejo de Administración, había hecho nada para restituir el dinero defraudado porque los responsables son miembros del Comité Ejecutivo.

Puso de manifiesto el uso abusivo que hace Ana Patricia Botín de los medios del banco, tanto empleados como sucursales, en su beneficio exclusivo para la captación de delegaciones de representación para con ellas aprobar su gestión (algo que de manera absolutamente ilegal e irregular lleva años haciendo con total impunidad y con la complicidad de justicia y administración que se lo permiten) para salir triunfante en las juntas.

 

Esta es la expresión de una estafadora cuando la delata Eduardo Martín Duarte

 

 

Denunció que a Ana Patricia Botín no la quiere nadie al frente del banco, ni los mercados, ni los accionistas -con participaciones significativas- y que la evidencia era el valor de la acción y lo ocurrido con la marcha atrás en el nombramiento de Andrea Orcel. Puso en evidencia -Eduardo Martín Duarte- que la excusa de la indemnización de los 50 millones de euros era un burdo pretexto ya que antes que al ínclito Orcel se pagaron cantidades astronómicas ¡a Ángel Corcostegui que con 51 años se jubiló percibiendo más de 100 millones de euros! para dejarle el camino libre al muerto (seguimos sin autopsia y sin saber en qué circunstancias) Emilio Botín, en la dirección del Banco de Santander.

El abogado Martín-Duarte denunció la compra de voluntades políticas y judiciales del Banco de Santander (¿recuerdan que La Tribuna de España publicó un listado de 16 jueces,fiscales y secretarios judiciales comprados con propiedades en Brasil -en concreto en las poblaciones de Natal y Fortaleza) y con cuentas corrientes en el país carioca, sin que ninguno de los ilustres denunciados nos haya interpuesto una querella (?), que siendo un secreto a voces han sido ratificadas -con las grabaciones a la ex vicepresidente del gobierno de España, Teresa Fernández de la Vega- en las que reconocía haber hecho las gestiones necesarias para librar a Emilio Botín de la cárcel por las cesiones de crédito con la “doctrina Botín”.

Por cierto, que la vicepresidente ¿socialista? del gobierno de Zapatero, el mismo presidente que -de la mano del más siniestro de los ministros, Alfredo Pérez Rubalcaba- llevó a cabo el mayor asalto a dos entidades, Fórum Filatélico y Afinsa, dejando en la ruina absoluta a medio millón de familias, para mayor enriquecimiento de un estafador como Emilio Botín ¡que tanta paz lleve como descanso deja! y que sirvió para que el Banco de Santander eliminara de un plumazo la astronómica deuda que el PSOE tenía con la entidad, esa Teresa Fernández de la Vega que debería haber sido imputada inmediatamente por la justicia tras saberse que prevaricó, evitando el ingreso en la cárcel del patriarca del “Clan Botín”, claro que eso ocurriría en cualquier país democrático excepto en una España en la que el poder judicial depende del poder político, y en la que el poder político está al servicio de tramas mafiosas como la que en la actualidad -y ya por muy poco tiempo- aún preside Ana Patricia Botín.

Pero el golpe más duro para una Ana Patricia Botín, cuya cara (siempre espejo del alma) era todo un poema, fue preguntarle para qué visitó a Bernard Madoff en sus oficinas del Lipstick Building ¡en dos ocasiones! y por qué le defendió en un comité ejecutivo del Santander, cuando el banco tenía varios informes de altos directivos que denunciaban que era una estafa piramidal.

Habrá que recordar a los lectores de La Tribuna de España que el Banco de Santander invirtió más de 3.000 millones de dólares de sus clientes en productos tóxicos de Madoff durante muchos años gracias los que cobró suculentas comisiones.

 

El vídeo de la intervención de Eduardo Martín Duarte (lo enconrarán ustedes al final de esta Editorial), más que para verlo, es para gozarlo; he de confesarles que llevo 24 horas visionándolo una vez tras otra. Debo admitir que me regocijo viendo la absoluta descomposición de una Ana Patricia Botín que ha hecho mi vida muy difícil desde que denuncié el posible asesinato de su padre bajo su inducción. Afortunadamente soy cristiano y ni siquiera tengo el desahogo de poder odiar a mis enemigos, lo que no quita que compruebe (viendo a la otrora todopoderosa Ana Patricia Botín)  que Dios hace justicia y que termina (como decía el catecismo de la catequesis, cuando niño- por premiar a los buenos y castigar a los malos…

Cada minuto vivido en el exilio, cada traslado de domicilio -siempre secreto-, cada día alejado de los míos, cada paso que he dado acompañado en todo momento por dos escoltas… todo se ha visto compensado viendo el sufrimiento de una Ana Patricia Botín que se va a inmolar dentro del Santander (como hacen los terroristas suicidas) y a la que no llorará ni su madre, ni sus hermanos -no sé si sus hijos- ni su esposo, ese Guillermo Morenés al que no le ha importado lo más mínimo ser “el mayor cornudo de España” a costa de llevarse importantes bocados del pastel (como los de la propia estafa Madoff).

Bueno, fue tal el chorreo que Martín Duarte metió a la todavía presidente del Santander, que La Botín tuvo que interrumpir su intervención ante el enfado manifiesto, rumores, críticas airadas e incluso algún silbido (algo impensable -hasta antes de ayer- en una Junta General de Accionistas de la entidad financiera)... nadie se explica por qué se interrumpe a un accionista que está argumentando la solicitud, ¡nada menos que de la remoción de todo el Consejo de Administración y la acción social de responsabilidad!, una intervención suspendida “ordeno y mando” por Ana Patricia Botín con la excusa de haber excedido los 5 minutos del tiempo establecido, algo que no hizo en toda la jornada con los intervinientes palmeros, invitados a costes pagados por el banco.

Por cierto, no sólo lo presenció este viejo reportero que escribe esta Editorial, este director del GRUPO Tribuna de España que ¡la seguridad del Santander aún no saben cómo se les coló en la mismísima Junta General de Accionistas!: el comentario generalizado entre  los periodistas acreditados de “la prensa del sistema” era de absoluta indignación ante la cacicada presenciada, pero después… ni una sola línea en los periódicos (digitales o de papel), ni una sola referencia en los informativos de radio y televisión: sólo se ha hecho eco el periodismo disidente de La Tribuna de España (debemos reconocer, también, la denuncia constante y valiente de nuestros compañeros de Diario 16).

Pero es que, además del ya esperado Eduardo Martín Duarte, Ana Patricia Botín se enfrentó con otra intervención completamente inesperada, la del accionista -también crítico con la mafia del “clan Botín”- Santiago Álvarez-Barón, denunciando la connivencia del Santander con grandes multinacionales participadas por el Carlyle Group que pese a estar aparentemente, disueltas continúan manteniendo cuentas corrientes con movimientos y cargos de proveedores, sin que el banco haga nada para impedirlo (información que también sólo La Tribuna de España se ha atrevido a denunciar reiteradamente. Álvarez-Barón (cuya intervención también tenemos grabada y les ofreceremos mañana lunes) denunció las carencias del Banco de Santander que no dispone de soportes de las aperturas de cuentas con los riesgos que ello implica.

En la peor Junta General que ha vivido Ana Patricia Botín, se alcanzaba el trío de ases: Oscar Fernández (otro accionista incisivo con La Botín hasta sacarla de quicio con una brillante intervención que también tenemos grabada y les ofreceremos próximamente) puso en evidencia que el Banco Santander, en contra de la imagen que pretende proyectar, no es una entidad que promueva la inserción social y ayude a las personas con discapacidad.

Este accionista -discapacitado físico- preguntó por qué Ana Patricia Botín -pese a que el Banco de Santander era accionista de la empresa Konecta y conociendo que 92 personas con discapacidad de los servicios de cita previa de la AEAT habían sido despedidas de forma improcedente- no habían sido subrogadas, conforme impone la legislación, dejándolas en la calle sin poder cobrar ningún subsidio. El accionista ¡representante de un colectivo de un centenar de personas con discapacidad! calificó de vergonzante la actuación del Banco de Santander y criticó duramente que no habían recibido ninguna contestación, ni de la presidente (que había sido informada de los hechos) ni del resto de la dirección del banco.

Otra impostura, farsa más de La Botín cuya imagen ya  no pueden lavar ni sus extraordinariamente bien retribuidos asesores.

Ana Patricia Botín, la presidente del Santander, el icono del Día de la Mujer Trabajadora!  despide sin el menor remordimiento a cien discapacitados (también mujeres, ya saben que en este periódico no caemos en la gilipollez de trabajadores y trabajadoras, ellos y ellas…etc.) y ni siquiera atiende su petición de reunirse antes, ni después de consumar un despido que no le ha quitado ni un minuto de sueño a la despiadada jefa del “clan Botín”.

Y para que no olvide nunca esa jornada, la que -con toda seguridad será la última Junta General de Accionistas que presida Ana Patricia Botín- faltaba la intervención que completara el póquer de ases (un póquer para ganar la partida a una jugadora que hace trampas y, por eso, nunca pierde) y llegó de la mano del también abogado, Felipe Izquierdo Téllez, que criticó -con extraordinaria dureza y con precisión absoluta- la criminal actuación del Santander en el caso Banco Popular y su inexplicable litigiosidad que llegaba a tal absurdo que, los abogados de Uría y Menéndez que defienden al Banco de Santander cobran más honorarios que el importe de 28.000 euros objeto de la reclamación. (Por cierto, ni imaginan las ganas que les tengo a ese bufete de abogados, por donde pasa toda la corrupción más importante de España, pero, tiempo al tiempo, ahora estamos rematando la faena contra Ana Patricia Botín para hacer bueno el refrán de “me sentaré en la puerta de mi casa para ver pasar el cadáver de mi enemigo”).

 

Otros accionistas pidieron la dimisión de Ana Patricia Botín por la mala imagen de la entidad que repercutía directamente en los mercados y en el valor de la acción, y destacaron la pérdida de más del 40% del valor de la acción desde que Ana Patricia Botín fue nombrada presidente del Santander.

 

El ambiente de la Junta General de Accionistas del Banco de Santander fue tan hostil que hasta Juan Manuel Cendoya, vicepresidente de Santander España y director general de comunicación y marketing, pululaba sin pena ni gloria y con la mirada tan extraviada como su propia conciencia, por la “perrera” (que es como denomina el “clan Botín” a la sala para los accionistas de segunda clase que asisten a la junta); también ésta diferenciación de clases de los accionistas fue criticada por varios accionistas. De una manera vergonzosa e inquisitorial el perro guardián de la presidente, Juan Manuel Cendoya  (a mí me recordaba mi adolescencia, cuando desde el colegio íbamos de visita a algún museo y el profesor nos vigilaba a media distancia -pero “sin perder ripio”- mientras el guía nos daba la correspondiente explicación) fiscalizaba a los accionistas críticos, aunque sin tener la deferencia de acercarse a saludar a ninguno de ellos e interesarse por sus problemas con el banco.

No imaginan la cara de Cendoya cuando me descubrió ¿cómo se ha colado este tío aquí?... le faltó tiempo para ir en busca de un vigilante de seguridad aunque, para su desgracia, cuando apareció el gorila de La Botín este periodista ya había cambiado de sitio.

Quise que supiera Ana patricia que estaba. Quise que notara mi aliento en la nuca y que viera mi imagen detrás de cada intervención crítica de las que, por supuesto, este viejo reportero no ha tenido nada que ver.

Fue una jornada, también, de amontonarse imágenes y recuerdos de mi particular calvario causado por órdenes directas de la presidente del Santander: el momento en que fui extorsionado, las amenazas de las cloacas del estado, el temible comisario Villarejo -en sociedad con Guillermo Morenés (“el cornudo consentido” y Javier López Madrid (“el compi yogui” de la que ha convertido al Jefe del Estado en un pobre calzonazos )- intentando comprarme las pruebas de que dispongo y, a mayor abundamiento, utilizando de intermediario a un ¿compañero? de OK Diario, el primer intento de soborno, la escolta hasta para pasear a mi perra, la despedida de los míos, el primer avión que tomé rumbo al exilio, el CNI haciéndome saber que estoy siempre perfectamente controlado, los constantes cambios de ciudad y de países, las penurias económicas, los graves problemas de salud que (casual o “causalmente”) sufrí, todo el dolor padecido durante este tiempo… sé que la recompensa está a punto de llegar.

En definitiva, con todo lo que me ha seguido y perseguido Ana Patricia Botín y sus perros de presa, CNI, “cloacas del estado”... me colé hasta el interior de su habitación (obviamente es una metáfora) y anduve rebuscando entre su ropa interior, sus joyas y su armario de los zapatos… Con toda la seguridad privada (y de la otra, de la que pagamos todos los españoles), me planté en plena Junta General de Accionistas, me salté ¡todas sus medidas de seguridad! y entré -en el día grande, en el día más importante de todo el año para el Banco de Santander- hasta las cocinas decadentes de una sociedad financiera que se hunde irremediablemente. Estuve tan cerca de La Botín que hasta la fotografié con mi propio teléfono, y eso que ha contratado como jefe de seguridad a la que fue número 2 de los Servicios Secretos españoles durante 20 años...

 

Foto tomada con mi propio teléfono. El glamour de Ana Patricia ya es sólo pasado...

 

Y además creo que Dios me deparó el que no presenciara una Junta General más, sino la peor de las Juntas de Accionistas que jamás habría podido siquiera imaginar Ana Patricia Botín y -con absoluta seguridad- la última.

A esta ya no la salva ni la cirugía invasiva.

 

 

 

Publicado en Opinión

 

 

Intervención en la Junta General de accionistas del Banco de Santander del abogado, pequeño accionista y colaborador de La Tribuna de España, Eduardo Martín Duarte.

Vengo a censurar su gestión y a pedir la acción social de responsabilidad y la remoción de usted y de todo el Consejo de Administración.

La Junta pasada denuncié un presunto fraude a los accionistas de 50 millones de euros, por la venta de la Finca de Mijas. Ni usted, ni el Consejo de Administración, han llevado a cabo ninguna acción para que se restituyan los 50 millones de euros estafados porque los presuntos responsables son miembros del Comité Ejecutivo.

Usted no protege, como es su obligación, los derechos de los accionistas y exclusivamente defiende los suyos, por ello vengo a solicitar la acción social de responsabilidad y la remoción del Consejo. 

Pero no sólo por ese motivo, ya que existen infinidad.

Usted hace uso abusivo de los medios del banco, tanto empleados y sucursales para captar delegaciones de voto y sacar adelante las juntas, le pido al señor notario que no permita la utilización de las delegaciones de votos captadas de forma abusiva y no permita la emisión de votos en los casos de conflicto de interés utilizando de forma espuria la delegación de la delegación al Secretario General.

Señora Botín, a usted no le quiere nadie al frente del banco, ni los grandes accionistas, ni los mercados y hasta el Finacial Times criticó su nombramiento.

Prueba de ello es el valor de la acción y lo ocurrido con el señor Orcel, cuyas excusas para su no nombramiento no se las cree nadie.

Usted no cobararía en ninguna entidad del mundo ni la décima parte de los 11 millones de euros que cobra en el Santander y, máxime, cuando los accionistas nos hemos gastado más de 500 millones de euros para que los Botín sigan al frente del Banco, 300 millones de euros sólo para quitar del medio a Corcóstegui y Amusátegui, y éste último sigue cobrando anualmente 7 millones de euros para que usted siga como presidente.

Además, ha salido a la luz en los medios un secreto a voces: la compra por el Santander de voluntades política y judiciales, con las conversaciones telefónicas de la vicepresidente Fernández de la Vega, en las que reconoce haber solucionado los problemas penales de su padre (Emilio Botín) y el señor Echenique, con las cesiones de crédito que dio lugar a la ignominiosa "doctrina Botín" que les libró de la cárcel.

Pero, también, ha salido a la luz que el Santander vendió durante años 3.000 millones de dólares de Fondos de Madoff, pese a tener diversos informes de sus empleados de Optimal denunciando que era una estafa piramidal. 

Explíquele usted a los accionistas y a los clientes que usted visitó al señor Madoff en el Lipstick Building en dos ocasiones y le defendió en un Comité Ejecutivo, cuando existían informes advirtiendo al Santander de la estafa piramidal.

Usted vive en una constante campaña de imagen que lo único que le va a servir es para brillar en su funeral profesional, porque los accionistas mayoritarios no están dispuestos a seguir manteniéndola y que sigan apareciendo escándalos y sanciones por malas prácticas bancarias en USA o en el Reino Unido, o colaboración en el fraude fiscal de los dividendos cum/ex de Alemania, o el "caso del Banco Popular" con el reciente informe de los peritos del Banco de España que concluyen que era viable.

Qué imagen da un banco en el que su presidente está inmersa en el fraude fiscal de los 2.000 millones de euros del HSBC de Suiza y que coloca como Consejero al señor Mato, que era el dirigente de la BNP a la que se investiga por la Audiencia Nacional por haber ayudado en el blanqueo de parte de los 2.000 millones de euros de Suiza, investigación en la que también está inmerso el señor Benjumea.

Qué decir del señor Echenique, uno de los artífices de las cesiones de cédito. 

Qué decir del señor Villar Mir, Consejero hasta hace unos días, inmersos en infinidad de escándalos en México y España, o del señor Monzón, presidente de Openbank, destituido de Indra por los escándalos y las pérdidas de 700 millones de euros.

Por estos motivos -y muchos más- que me llevarían 30 minutos exponer, solicito la acción social de responsabilidad y remoción de usted y todo el Consejo, restituya todo el dinero al banco y ¡márchese con todos sus secuaces! y de paso a profesionales que saneen el banco y lo capitalicen con 50.000 millones de euros.

 

Publicado en España

 

 

No hay asunto de corrupción en España en el que no aparezca mezclado -cuando no, como principal protagonista- el Banco de Santander, el "clan Botín" y su presidente Ana Patricia Botín.

Esta vez ha sido -nuevamente- el sindicato MANOS LIMPIAS quien lleva ante la Fiscalía General del Estado este chancullo por el que se "amañaronnada menos que ¡275 concursos públicos! de infraestructuras ferroviarias, durante catorce años consecutivos, con un perjuicio millonario para el Estado español, para todos los ciudadanos y contribuyentes.

Aunque -destacando la meritoria, solitaria e ineficaz lucha que Miguel Bernad (Premio DISIDENCIA 2018 por su defensa de la Justicia otorgado por La Tribuna de España) está llevando contra la mafia judicial española, esta denuncia podemos adelantarles que no tendrá ninguna consecuencia pues es la propia Ana Patricia Botín quien pone y quita en España los Fiscales Generales del Estado.

 

Resultado de imagen de ana patricia botin y fiscal general del estado

El Banco de Santander está detrás de la mafia judicial en España. A la izquierda el exjuez Bermúdez autor de la doctrina Botín (hoy ejerce como abogado para el "clan Botín"). En el centro, el exjuez prevaricador Baltasar Garzón (también trabajando como esbirro jurídico del Santander e intentando -incluso- evitar la extradición de un miembro del "clan Botín" a Guatemala ¡con una mordida por medio de 30 millones de dólares que implica a la mismísima ministro de Justicia! A la izquierda el juez Santiago Pedraz (que rechazó la querella por el presunto asesinato de Emilio Botín). Pedraz, junto a su maestro, Baltasar Garzón, fueron los jueces que instruyeron los sumarios por el saqueo de Fórum Filatélico y Afinsa en una operación montada por Emilio Botín y Alfredo Pérez Rubalcaba

 

El Secretario General del Sindicato MANOS LIMPIAS, don Miguel Bernad Remón, ha denunciado ante la Fiscalía General del Estado a los directivos de las quince grandes empresas, nacionales y multinacionales, que han sido sancionadas recientemente por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, CNMC, por “amañar” 275 concursos públicos de infraestructuras ferroviarias, durante catorce años consecutivos, con un perjuicio millonario para el Estado español, y, consiguientemente, para todos los ciudadanos y contribuyentes.

MANOS LIMPIAS considera que los hechos son constitutivos de los delitos de estafa, relativos al mercado y consumidores, de corrupción en las organizaciones, de alteración de los precios de los concursos y subastas y, posiblemente, de cohecho, a los políticos de los Ministerios correspondientes, de ADIF, el Administrador de las Infraestructuras Ferroviarias, etc.

Según informó en fecha reciente la CNMC, y dieron cuenta los medios de comunicación social:

“La CNMC sanciona a 15 multinacionales y grandes empresas por amañar 275 concursos públicos de infraestructuras ferroviarias, durante catorce años consecutivos, generando unos sobreprecios superiores al 20% del valor real de esas instalaciones.

Las sanciones impuestas por la CMC ascendieron a 118 millones de euros.